Raquel Meroño y Martina: una complicidad que también se cuida

A Raquel Meroño le hace especial ilusión que le digan que ella y su hija Martina parecen dos gotas de agua. A Martina, todavía más: para ella, parecerse a su madre es uno de los mejores cumplidos que puede recibir.

 

El parecido está en la sonrisa, en la energía y también en el carácter. Pero durante su conversación aparecen otros puntos en común: una forma muy directa de demostrar el cariño, la confianza para decirse las cosas como son y muchos recuerdos construidos alrededor de la vida en casa.

 

Raquel y Martina protagonizan el tercer capítulo de “Piel fuerte, piel joven”, la serie de ELLE y Lactourea que esta temporada reúne a madres e hijas para hablar de aquello que comparten y de lo que cada una ha aprendido de la otra.

 

Las cosas bonitas también hay que decirlas

 

Raquel y Martina se interrumpen, bromean sobre cuál de las dos tiene más carácter y discuten incluso sobre quién rectifica antes después de un enfado. Entre las risas aparecen también algunas de las confesiones más personales de la charla.

 

Raquel tiene una idea muy clara: “Hay que decirse las cosas bonitas”. Por eso nunca ha tenido reparo en recordarles a Martina y a su hermana Daniela cuánto las quiere y lo orgullosa que está de ellas.

 

Martina le devuelve el gesto destacando algo que valora especialmente de su madre: haberle enseñado a ser humilde y a no perder su esencia.

 

Pero muchas de esas enseñanzas no llegaron en forma de consejo. Están en escenas mucho más sencillas: Raquel cocinando para sus hijas después de pasar todo el día fuera o las dos hermanas entrando en el baño para observar qué cremas utilizaba su madre.

 

“Recuerdo cuando nos duchábamos, nos ponías las cremitas”, cuenta Martina.

 

Son recuerdos pequeños, pero explican bien cómo algunas costumbres terminan instalándose sin necesidad de que nadie las enseñe de forma expresa.

 

Del gesto cotidiano a una rutina propia

 

Con los años, Martina fue incorporando a su manera muchos de esos hábitos que había visto en casa.

 

Raquel ya utilizaba Lactovit cuando su dermatólogo le recomendó probar Lactourea. Su piel necesitaba más hidratación y reparación, y encontró en la gama una respuesta a esa sequedad que también conocen bien sus hijas.

 

La recomendación terminó pasando de madre a hija con total naturalidad.

 

“Tú lo descubriste por el dermatólogo y yo por ti”, resume Martina.

 

Para ambas, la atención a la piel empieza ya en la ducha y continúa después. Raquel habla de la sensación de hidratación y reparación que nota durante el día; Martina lo relaciona también con ese momento que lleva viendo desde pequeña y que hoy forma parte de sus propios hábitos.

 

Lactourea está formulada con Urea ProLactiC 10, un complejo reparador antiaging pensado para pieles secas y muy secas. En la historia de Raquel y Martina, sin embargo, la explicación es mucho más cotidiana: encontrar algo que les funciona y recomendarlo dentro de casa.

 

 

Lo que quieren conservar con los años

 

Cuando miran hacia el futuro, Martina tiene claro qué le gustaría que no cambiara: la comunicación que existe entre su madre, su hermana y ella.

 

Las tres se llaman a sí mismas “las tres mosqueteras”, y Martina espera que esa complicidad continúe aunque cada una vaya construyendo su propia vida.

 

Raquel también se imagina ese futuro. Le gustaría acompañar a sus hijas como su propia madre hizo con ellas y ya bromea con convertirse algún día en una “abuela enrollada”.

 

Entre todos esos planes aparece un deseo mucho más sencillo: poder mirarse dentro de muchos años y sentirse orgullosas de cómo se han querido.

 

Y, como dice Raquel, seguir sintiéndose a gusto en su propia piel.

 

Lo que dice la ciencia

 

Para Núria Floriach, directora de I+D de AC Marca Personal Care, mantener una piel fuerte y joven se resume en tres pilares: reforzar, reparar y ser constantes. “No se trata únicamente de aportar hidratación en superficie, sino de restablecer el equilibrio de la piel y reforzar su función barrera”.

 

La rutina Lactourea está respaldada por más de 10 años de investigación y más de 20 estudios clínicos. El 98 % de los dermatólogos participantes en el último estudio afirmó que la recomendaría a sus pacientes.* Urea ProLactiC 10 dobla el poder hidratante de las fórmulas con urea convencional** y sus efectos se mantienen hasta 72 horas.*

 

La sequedad de la que hablan Raquel y Martina tiene algo más detrás que una sensación de tirantez.

 

Núria Floriach, directora de I+D de AC Marca Personal Care, explica que una piel seca tiene alterada su función barrera, por lo que pierde agua y nutrientes con mayor facilidad y resulta más vulnerable.

 

“Hidratar no es suficiente. La clave está en repararla”, señala.

 

La rutina Lactourea cuenta con más de 10 años de investigación y más de 20 estudios clínicos. En el último estudio, el 98 % de los dermatólogos participantes afirmó que recomendaría esta rutina a sus pacientes.*

 

Urea ProLactiC 10 ofrece hasta el doble de poder hidratante que las fórmulas con urea convencional** y ayuda a reparar la sequedad, con un efecto que puede mantenerse hasta 72 horas.***

 

Para Núria Floriach, la clave está en reforzar, reparar y ser constantes. Una idea que, en casa de Raquel, empezó mucho antes de hablar de fórmulas: con dos niñas mirando a su madre ponerse crema y descubriendo, casi sin darse cuenta, una forma de prestar atención a su propia piel.

 

* Fuente: Estudio Kantar a 100 dermatólogos, marzo 2025.
** Fuente: Test in vivo – Medición de la hidratación de la piel mediante corneometría.
*** Fuente: Test de uso bajo control dermatológico a voluntarios con piel seca. Desde la primera aplicación y tras 72 h de uso. Con el uso combinado de gel y loción.